93. Regresa a mí
—¿Y si lo pierdes de todas formas?
Me miró, me miró de verdad. —Entonces lo pierdo. Pero aún no estoy lista para pensar en eso.
Agarré mi taza con ambas manos y miré por la ventana. La ciudad estaba gris, silenciosa y hermosa, con esa melancolía propia del invierno.
—No te pido que definas esto —dije con cuidado—. No pido etiquetas ni plazos. Solo necesito saber que cuando me vaya hoy, esto no… —Me detuve. Empecé de nuevo—. Necesito saber que voy a volver.
—Vas a volver. —Sin dudarlo.
—¿Y aun a