86. Follamos... mucho
Nos hemos estado viendo en su apartamento dos veces por semana. Siempre tarde por la noche. Siempre con cuidado. Aparco a dos cuadras y camino. Él se asegura de que no haya ningún vecino cerca antes de dejarme entrar.
Se siente como una aventura, aunque técnicamente él está soltero y yo también. Pero el secretismo lo hace sentir ilícito. Prohibido.
Lo cual tal vez lo hace más excitante.
Tenemos sexo. Mucho. En su sofá. En su cama. Una vez en su cocina porque no pudimos llegar al dormitorio.
Y h