60. Me estoy follando a mi instructor del gimnasio
Punto de vista de Elena
Llegué al gimnasio empapada incluso antes de entrar.
El viaje había sido una tortura. Cada bache me rozaba el clítoris contra la costura de mis pantalones cortos. Cada semáforo en rojo me hacía apretar más los muslos, intentando aliviar el dolor sin ceder. Me había cambiado en casa por unas mallas limpias y un sujetador deportivo, pero la tela ya se me pegaba entre las piernas cuando aparqué. Tenía los pezones duros bajo la tela fina, visibles incluso a través de la suda