61. ..mi culo rebotando en tu polla
.
Punto de vista de Elena
Llegué la noche siguiente hecha polvo.
Había pasado todo el día aturdida. Las clases se me habían pasado volando, el almuerzo no me sabía a nada, mi compañera de piso me preguntó por qué me quedaba absorta en mis pensamientos. Mi clítoris no había dejado de palpitar desde que Marcus me dejó atada a la máquina de piernas, vacía y goteando. Cada vez que me sentaba o cruzaba las piernas sentía el fantasma de su pene estirándome, como cuando se retiró justo cuando estaba a