141. Abre la boca
PUNTO DE VISTA DE SOFIA**
Tres días.
Durante tres largos y tortuosos días, Matteo me mantuvo en un estado de constante y ardiente necesidad.
La primera noche me obligó a dormir con el vestido de novia destrozado. La segunda noche me permitió usar una bata de seda, pero nada debajo. Cada mañana me despertaba deslizando sus gruesos dedos entre mis muslos, acariciando mi clítoris hinchado y sumergiendo solo las puntas en mi palpitante agujero virgen, deteniéndose justo antes de que pudiera llegar