En ese momento, Léster y Cándido ya habían hecho sus apuestas, y mientras regresaban, escucharon el bullicio. En la boca de la gente, Fane era solo un tonto que no tenía habilidades reales y solo sabía presumir.
Cada vez que escuchaban comentarios como esos, los dos se sentían bastante confundidos. Sabían perfectamente de lo que Fane era capaz. En el campo de Asesinos Bruma Púrpura, la situación estuvo al borde del desastre, pero al final, Fane salió adelante con su propia fuerza.
No cualquiera