—¡Exactamente! Todo es culpa de ustedes, esos que no se dan cuenta de sus propias limitaciones. Si no fuera por ustedes, la mayoría de los guerreros del mundo de segundo nivel que están aquí habrían podido entrar en la ciudad Bruma Púrpura sin problemas.
Ese comentario desató una ola de quejas en todo el lugar. Los guerreros del mundo de segundo nivel no dudaron en culpar a los del tercer nivel por todas las desgracias que habían sufrido. Estaban convencidos de que su fracaso en las pruebas se d