Libardo entrecerró los ojos, mirando a Fane con rabia. ¡Lo odiaba! Si Fane fuera solo un fanfarrón, quizá sentiría enojo, pero no ese miedo que lo invadía hasta los huesos.
No era casualidad que ese tipo hablara con tanta arrogancia, sin mostrar el más mínimo respeto por la autoridad del continente Aguas Profundas. Para la mayoría, Canuto era un poder que nadie osaba desafiar, pero a Fane no parecía importarle en absoluto.
Todo lo que hacía un momento parecía confuso, ahora tenía sentido al comp