Aunque Zagon no expresó esos pensamientos, Fane podía sentirlo. Estaba claro que Zagon estaba consumido por el odio. En ese momento, Celestino también se acercó. Aunque él no era el más astuto, podía percibir la frustración y la ira en Zagon. Después de todo, si no fuera por la aparición de Fane, él también habría sido llevado al borde de la desesperación.
Sin embargo, en situaciones como esta, era crucial mantener la calma. El campo de batalla no es un juego, y lanzarse de manera imprudente pod