Fane levantó una ceja ante estos visitantes inesperados, sin mostrar ninguna reacción. Este era un área designada para la audiencia, donde estaba estrictamente prohibido cualquier altercado. Si se atrevían a iniciar una pelea aquí, el primero en ser castigado serían ellos.
Dado que no iban a tomar acción, a Fane no le importa en absoluto. Sin siquiera pensarlo, él sabía con certeza cuál era la razón de la presencia de estas personas aquí.
Fortunato resopló con burla y dijo:
—Realmente me sorpre