Había que admitir que la idea de Zoriel era muy factible. En su mente, la persona que mató a Carlomagno definitivamente no era simple, y tampoco estaba claro cuál fuera su objetivo al hacerlo.
Podrían aprovechar este punto para hacer grandes movimientos, presentarse como víctimas. Incluso si al final no podían eludir todas las consecuencias, al menos podrían evitar las peores sanciones.
Después de todo, si los superiores descubrieran todo lo que habían hecho, existía la posibilidad de ser ejecut