Quilliam sintió que estaba a punto de enloquecer de ira. Antes, recibir una patada de Fane era una cosa, pero nunca imaginó que sería constantemente dominado por él sin poder recuperarse.
Pensaba que Fane podía tener algo de talento, pero creía que no era mucho más fuerte que él. Sin embargo, al presenciarlo con sus propios ojos, se dio cuenta de lo ridículas que eran sus ideas anteriores.
No era de extrañar que Fane lo mirara siempre con desprecio. En realidad, nunca lo había tomado en serio. Q