Selena suspiró. Ella había anhelado convertirse en una artista marcial.
Entonces se le ocurrió un pensamiento mientras hablaba con Fane: “Nunca pensé que tendríamos un viaje sin problemas, Cariño, teniendo en cuenta que Lily te odia tanto que incluso envió gente a matarte”.
Fane esbozó una sonrisa tensa. “Es cierto, ha ido muy bien. Tampoco esperaba que fuera tan tranquilo, y ya estamos al pie de la montaña”.
Luego, Fane tomó la mano de Selena y habló con solemnidad: “Cariño, no te preocupes.