En ese momento, en una casa, Nash volvió a toser sangre. Su rostro se veía mucho más pálido y también parecía bastante demacrado.
“Han pasado varios días. ¿Por qué aún no ha llegado Fane? ¿Será que ya no vendrá?”. Nash se sintió triste al pensar en Fane. “Todo es por mi culpa. Culpo a mi incompetencia del pasado que me impidió acompañarlo durante su crecimiento. Debe haber sufrido mucho. No… no me extraña que me odie tanto…”.
El mayordomo de la familia Woods, Titus, consoló a Nash: “No se preo