Esa tarde, Vincent como era la costumbre fue por ella
—Mi bella Melli, ya estas lista para irte
—Apenas son a las 5 – apunto sin deseos de irse, había pensado inventarse una excusa de tener algo que hacer para quedarse hasta más tarde y quizás entrar a su oficina y tratar de hablar con él. Desde el almuerzo no lo veía y lo extrañaba a rabiar.
Pero Vincent no iba a dejarla
—Hora de salida de todo el personal- apunto- o acaso quieres ser como mi hermano Daniels todo aburrido, embotado en su t