A la mañana siguiente Melisa despertó puntual a las 7:00, se dio un duchazo, vistió y bajo a desayunar, encontrándose para alivio de ella solo con Vincent.
Comieron rápido, conversaron animadamente y entonces Vincent ofreció llevarla como siempre.
Pero en ese momento apareció Daniels y con su acostumbrado tono dictatorial dijo:
—No Melisa, hoy tú te vas conmigo- toma su acostumbrado café que le pasa María, y dándole un sorbo le pregunta- ¿Dormiste bien?
Melisa noto que tenía un brillo de di