Mundo ficciónIniciar sesiónReconciliación y sorpresa.
Amina no podía decir que se sentía obligada cuando le pidió que se quedara, al contrario, sintió un enjambre de abejas y huracanes recorrer su estómago antes de verlo sonrojarse.
Esa ducha le había caído de maravilla para dejar claro lo que sentía por él y lo que esperaba a partir de entonces si daba el paso adelante que Carlos estaba esperando.
No hizo falta ser un cerebro pa







