Átame a tu corazón. Capítulo 13. Recompensas vencidas
Amina sintió que se estaba volviendo loca cuando lo sintió descender desde su cuello hasta su vientre con aquellos besos húmedos que la hacían perder la cabeza.
Sus manos capturaron sus caderas y su lengua invadió su intimidad con fuerza, Amina jadeaba de placer, sintiendo que aquello era lo mejor del mundo después de tanto tiempo separados el uno del otro.
—Dios... cómo te extrañé, cariño —murmuró Carlos, liberando ese suspiro caliente que solo la humedecía más.
Ambos sintieron el fuego y la c