Después de media hora probándome anillos de todo tipo, modelos y colores, por fin di con el elegido, se veía precioso con un adorno en forma de corazón y una piedra esmeralda, aunque para ser sincera, Gerald sería quien elegiría la piedra. Repitió durante ese medio tiempo que estuvo a mi lado, que tenía un significado especial para él y así quedó.
—Si te parece bien y todavía estás cansada, puedes volver al auto como te dije antes —Gerald sacó las llaves del bolsillo de su pantalón y, tomándola