El corazón se me fue acurrucando en él pecho, sus palabras eran sinceras y lo sentí desde el momento en que empezó a hablar.
—Esta bien, Gerald, creo en tus palabras y en que no querías sacarme alguna cosa sobre Erika, para ser honesta estoy cansada de escuchar sobre ella.
—Mili… aquí escucharás mucho su nombre y sobretodo de Carlos —una expresión de tristeza se asomo por su rostro y un suspiro escapó de sus labios —¿Ah Carlos también le responderías lo mismo que a mí?
—¡Jamás! —negué con la