Cautivada por el CEO. Capítulo 25. Mañana ajetreada
Después de verla comer y poner cara de tristeza de vez en cuando como si pensara en algo que no le gusta o en un mal recuerdo, Drake rugía por dentro como una bestia enjaulada, apretando los puños hasta que se pusieron blancos tratando de no salir corriendo de allí para darle a ese idiota un solo golpe.
Le dolía verla tan lejos, tan callada, tan sola como si lo que él le hiciera importara más que un día libre de los pocos que tenía. Lo enfureció no ver ese brillo en sus ojos, no verla ser la mi