Parte 2. Capítulo 14. Una promesa para cumplir.
Sentada en el piso de la parte trasera de una vieja furgoneta, Margaret miró al hombre que la apuntaba con un pistola, era el padre de Verónica. Al volante, la exprometida de Peter conducía a toda velocidad por un camino de tierra.
―¿Por qué haces esto, Verónica? ―preguntó Marga a la chica.
Necesitaba ganar tiempo, no sabía que planes tenían los Santos con su secuestro ¿Pedirían un rescate a Simón? ¿O acaso pensaban matarla? » se preguntó Marga con un estremecimiento de miedo. Pensó en su hijo,