Parte 2. Capítulo 10. Y todo acabó antes de comenzar.
―No, Marga, te quedarás en casa atendiendo a nuestro hijo, no quiero que mi esposa se ausente largas temporadas solo por mostrar su cuerpo en una pasarela. ¡No puedes ser tan frívola!
Durante un segundo Marga lo miró con el asombro reflejado en el rostro, después un espiral de rabia subió por su espalda y una sonrisa de desprecio se instaló en su cara.
―Soy tu esposa, Peter, más eso no significa que sea de tu propiedad, si no lo recuerdas, la época de la esclavitud pasó, así que no eres mi dueñ