Capítulo 20. Mentiras verdaderas y secretos sin develar.
―¿Me has estado engañando, Simón? ¿Este matrimonio no es real? ―dijo mirando de su nieto a su esposa.
Simón saltó de la silla y su cara se ensombreció al darse cuenta de que su abuela había escuchado su conversación y estaba al tanto de su acuerdo. En cambio, Madison se quedó de piedra y no pudo levantarse de su asiento.
―Yo... las cosas no son así como parece, por favor, siéntate con nosotros, abuela, debemos hablar ―pidió respondió él con tranquilidad un momento después.
―No tengo ganas de se