Mundo ficciónIniciar sesiónPor la mañana, Daisuke corrió a arreglarse, debía ir a la universidad y no podía darse el lujo de llegar tarde. Hikaru le miraba con sonrisa curiosa hasta que sonó su móvil. Revisó el número, era Shinichirō.
— ¿Hola? —respondió la llamada.
— ¿Cómo hola, Hikaru? —Reclamó el muchacho al otro lado de la línea—. ¿Acaso se te olvidó lo del curs