Mundo de ficçãoIniciar sessãoSergio Mayoral se despertó atado y semidesnudo en la cama de aquella habitación. Pensó que estaba solo, por lo que intentó soltarse, pero Silvia Santana salió del baño, donde se había dado una ducha.
—No, no, no, chico malo —dijo ella dándole una bofetada y comprobando las ataduras.
—No eres mucho mejor que yo — respondió Sergio.
—Yo lo hago con un motivo y lo que hiciste a mi hermana lo hiciste por diversión.
—Te vas a arrepentir, te lo prometo.
—¡Cáll







