El despertar de la verdad
Alexander Blackwood se quedó de pie en medio de su oficina, con la mirada perdida en el horizonte de rascacielos. El aroma de Andrea aún flotaba en el ambiente, una mezcla de sándalo y desafío que le quemaba los sentidos.
—Andrea... estás jugando con fuego —susurró para sí mismo, apretando los puños—. Me sacas de mi órbita, me descontrolas totalmente. Nunca nadie se había atrevido a desafiarme así, y mucho menos a ponerme la mano encima con esa audacia.
Sin embargo, el