El juego del gato y el ratón
Elena mantenía la mano firme en el pomo de la puerta, aunque por dentro sentía que sus rodillas iban a ceder en cualquier momento. Frente a ella, Taylor Brown la observaba con esa mirada analítica que lo había convertido en uno de los hombres más exitosos del país. El silencio del pasillo era interrumpido solo por el latido desbocado que Elena sentía en sus propios oídos.
—¿Elena? —repitió Taylor, su voz suave pero cargada de una sospecha implícita—. Te escuché habl