Giovani me cogió fuerte de mi brazo con su mano, llevándome con él hasta uno de los coches que habían aparcados donde pude ver cuando entre, que habían dos sicarios más. Unos de los hombres arrancó el vehículo marchandonos de aquel lugar y parando casi media hora después en una especie de rancho, rodeado de sicarios de Rossi. Me hicieron bajar del vehículo y el mismo Giovani volvió a coger mi brazo haciéndome entrar en aquella hacienda, hasta un gran salon donde estaban Rossi y Maximo hablando