No se escuchó ningún ruido, haciéndome suponer que por no asustar al viejo Rossi para que huyera o me hiciera daño, los hombres de Giovani habían usado armas blancas contra los sicarios de Rossi que había vigilando la casa para salvar a mis amigas, pero de pronto dentro de la casa, empecé a escuchar, disparos, gritos, muebles moviéndose y sobre todo, golpes fuertes en la puerta del dormitorio donde yo estaba escondida, escuchando como el viejo gritaba con desesperación mientras golpeaba la puer