Después de presentarse el capitán del barco a Maximo y a mi, se marchó dejándonos solos donde Maximo siguió enseñándome el interior de aquel precioso barco.
— Ahora saldremos a navegar a alta mar, te aconsejo que te pongas uno de los bikinis o de los bañadores que tiene Bianca en el armario del dormitorio, porque supongo que no te lo abras traido en la maleta — me dijo
— No pensaba bañarme, la verdad, pero si, voy a mirar en el armario y ponerme un bikini de mi suegra, no quiero volver a casa y