Mundo ficciónIniciar sesiónLa señora se giró. La vista de Adair se quedó fija en Caeli; mientras la señora se acercaba a él - Oh, pequeño Caeli, ¿tu padre está enfermo otra vez? - su voz era como si estuviera hablando con un niño.
-No hay nada de que preocuparse.
Sin darse cuenta, Adair se que