Mundo ficciónIniciar sesiónGiró la vista alrededor, buscando algún árbol seco. Caminó, hundiendo las hojas con sus zapatos. Estaba a punto de dar la vuelta cuando vio una enorme rama en el suelo. Desde lejos, no se podía ver si estaba seca o no; por consiguiente, se acercó. La vara larga de madera tenía varias puntas sobresalientes, como si fueran dedos curvados en varias direcciones. Su grosor era considerable. Cuando Adair se acercó, vio







