Nicolás aceptó sus palabras; pero no sabía si era porque confiaba en ellas o porque no tenía otra opción. Entraron al taller y esperaron. No pasó mucho tiempo cuando Caeli regresó. Vestía la misma ropa floja para su cuerpo delgado. A diferencia de los zapatos, los cuales, eran más ligeros que los que usaba normalmente. No había dado un paso más de la puerta cuando Nicolás habló.
-Ve por la carreta.
Caeli se detuvo antes de regresar al interior. Nicolás se distrajo en el horno. Ignorando a Adair