Mundo ficciónIniciar sesiónDe pronto, Nicolás se levantó. La silla chirrió al ser empujada. El ambiente se tensó cuando el viejo se volteó a dar la cara - Escúchame niño. No soy un anciano que necesita ayuda todo el tiempo - sus cejas estaban fruncidas - y no tengo porque obedecerte, sino que es al contrario - regañó. Adair estaba estático
- Padre, tú sabes muy bien que no te encuentras bien. ¿Te has puesto a pensar en qué pasará si te lesionas más







