Mundo ficciónIniciar sesiónEl rostro serio de don Nicolás lo hizo cuestionarse si había preguntado lo que no debía. Sin embargo, el viejo respondió - lo conozco desde que éramos jóvenes.
Adair agrandó los ojos - oh, ¿entonces él llegó a conocer a la madre de Caeli?.
Quitó la mano de su hombro - Así es - su mirada tenía oculto un destello triste, casi imperceptible.







