Mundo ficciónIniciar sesiónELARA
Maddox gruñe profundamente, las puntas de sus garras se clavan en sus mejillas hasta que las lágrimas corren por su rostro, y ella suplica piedad. —Menos mal que no soy Ryden. No tengo problema en despedazarte, pedazo por pedazo— Aprieta más su agarre y jala su cabeza hacia atrás, haciendo que gima. —Una vez más, ¿quién… es… ella?— intenta de nuevo, hundiendo sus







