Para cuando llegamos al río, ya pasa un poco de las tres de la tarde y la temperatura sigue siendo sofocante. Mis padres se reúnen con nosotros allí. Me aseguro de decirle a Ryden que hubo un cambio de planes mientras me cambio al traje de baño, pero él rechaza la invitación de acompañarnos y dice que va a reunirse con algunos de sus guerreros, lo cual me parece bien.
Es agradable ver a mamá y papá llevándose bien, y genuinamente parecen estar intentando arreglar las cosas, aunque resulta un poco empalagoso verlos lanzarse miradas de amor y besarse cada pocos segundos.
—Dios, espero tener un cuerpo así cuando tenga la edad de tu madre— silba Tessa, observando a mi mamá. Yo sacudo la cabeza; mamá está en forma, lo cual es de esperarse considerando que todo lo que hace es entrenar y enseñar.
—Ah, esto ha sido tan agradable, y ha sido bueno alejarnos de todos los hombres— coincide Jasmine, estirándose un poco.
—Sí, odio tener cinco hermanos. Habría sido bueno tener una hermana— añade Tes