ELARA
Kora se mueve y Ares mantiene la espalda hacia nosotros hasta que ella muerde su cola, haciéndolo girar. Ares se lanza sobre ella y le da un mordisco en la cara antes de lamerle la mejilla.
—A ver quién llega primero —dice ella antes de empujarlo y salir disparada hacia la línea de árboles.
Se siente bien estar en esta forma; Kora es despreocupada y le encanta sentir la tierra bajo sus pies, cómo se levanta el polvo detrás de ella mientras zigzaguea entre los árboles y salta sobre troncos caídos. La brisa le revuelve el pelaje, y vaya que era rápida y ágil.
Se desacelera, buscando a Ares; podíamos escucharlo acercándose cuando de repente todo queda en silencio antes de que él se lance, derribando a Kora. Ares salta de ella y sale disparado, y ella lo persigue.
—Parece emocionada de estar afuera —me comunica Lucas por el enlace mental.
—Sí, lástima que no pueda transformarse mucho —le respondo, dejándola libre para hacer lo que quiera mientras pueda.
—¿Todavía quieres ir a nadar