Salazar salió de la ducha con el pelo mojado, se puso un perfume ligero y Valentina estaba leyendo uno de sus libros universitarios sin prestarle atención a él ni a lo que estaba haciendo. Salazar se quita la toalla y se pone ropa interior y shorts, pues esa noche hacía mucho calor, y se sienta en la cama masajeando uno de los pies de Valentina.
— Seguimos de luna de miel, puedes dejar tus estudios para después, ¡mañana es domingo mi amor!
— Tu habilidad para disimular es admirable, ¿has olvida