Carmem se fue y todavía estaba tratando de entender la dinámica de esos crímenes y misterios, si fuera realmente cierto habría odiado a Kayon por haber eliminado injustamente a su hija. Sí, no lo habría hecho solo y mucho menos de buena gana.
Valentina hacía todo lo posible por encontrar una salida para escapar de allí, pero Salazar nunca la dejaba sola, ordenaba que la vigilaran día y noche. Hasta que un día, un hombre muy elegante llega al campamento y todos lo miran intrigados por el motivo