Dos meses después…
Valentina siguió viviendo con Salazar aun sin amor, pero había aprendido a tratar con él. No hacían el amor con tanta frecuencia como a él le hubiera gustado, pero ella trató de mantenerlo tranquilo y nunca volvió a amenazar su vida ni la de Carmem.
Kayon estaba de regreso en el clan y eso había causado malos sentimientos entre él y Carmem, quien aún se mostraba reacia a aceptar su presencia entre ellos. Benício seguía sufriendo por Valentina como ella por él, Kayon se sentía