Burak
Decidido, hoy la jodemos entre Amin y yo, se lo merece por mentir tan descaradamente frente a nuestras narices e incluso más por ser tan atrevida de enfadarse sabiendo que nosotros sí tenemos motivos de sobra.
La amo, joder que si no sería capaz de dar mi vida por ella, pero ahora mismo lo único que deseo es verla atada boca abajo sobre mi cama con el culo rojo color cereza de tantos golpes, gimiendo y llorando de dolor, rogando para que me detenga.
Y aún así no lo haría, María pagará p