María Isabel
Odio los hospitales, desde siempre lo ví como un lugar lleno de miseria, tristeza y muerte. El día que Antonio me golpeó por error no me quedó de otra más que quedarme en ese ambiente y arreglar el problema que causó.
Una nariz gratis, más linda que la original.
Ahora también estoy aquí por obligación, ellos me trajeron apenas tocamos los límites de la ciudad, se preocuparon por mí cuando grité que detengan el auto para salir a vomitar, de ser solo una vez podría considerarse que