VIGÈSIMO QUINTO.
Se quedaron un tiempo más hablando fuera de la casa, disfrutando de anécdotas del pasado, dejando los secretos de lado.
Némesis se sentía ligera, ligera de todo el peso que anteriormente cargaba en sus hombros y ya no estaba ahí.
—¿Sabes algo de Sirio?.
Cuando aquella pregunta salió de entre los labios de Isyan, Némesis sintió como el corazón se le hacia un nudo.
Prometió pasar por la corte de Hielo para hablar con el, convencerlo de que volviera con su familia. No había podid