N O V E N O .
Capítulo nueve.
La casa se había sumido en un silencio lleno de paz, cada alma allí dormitaba plácidamente. Nemesis confiaba en que sus guerreros tomarian un largo y merecido descanso en aquellas mullidas camas que arroparon sus cuerpos con amor.
Ella no podía dormir.
Su mente era un cúmulo de pensamientos, en semanas no había dejado libre su poder y aquello le estaba pesando. Sentía el cansancio de su cuerpo y mente al intentar contener aquella monstruosidad de energía.
Sin pensarlo dos veces