Por Alejo
Yo no le encuentro explicación a mis palabras de aquella noche, porque en el transcurso de mi vida me crucé con mujeres más delgadas, otras más voluptuosas y lo que me inspiró de cada una no tenía que ver con el tamaño de sus pechos, sino con su piel o su comportamiento en la cama o con mil cosas más y hasta esa noche, que estaba enceguecido por el resentimiento que sentía por Marina, sentí algo poderoso por Flor, un magnetismo que me desorientó, porque yo estaba herido por la traició