Por Alejo
Esa noche Florencia y Sofía se quedaron a dormir en casa por primera vez.
Sofi estaba feliz con su habitación, ella había elegido gran parte de la decoración.
Cuándo todos se fueron, estábamos rendidos, pero no iba a dejar de estrenar nuestra habitación.
No permití que Florencia diera un paso, apenas entramos, la levanté en andas y caímos sobre la cama.
Nuestra entrega fue total.
Florencia todavía se siente insegura, pero de a poco está entendiendo que estoy cegado de pasión por ella