CATALINA
Lo encontré en la ventana, después de buscarlo por casi una hora. Primero revisé su estudio, luego el pasillo este, luego el balcón, pero no estaba en ninguno de los lugares que revisé.
Lo que había aprendido con Alejandro Montoya era que era bueno desapareciendo cuando no quería ser encontrado. Podía estar presente en una habitación, y aun así ser inalcanzable en esa misma habitación.
Estaba parado frente a la ventana al final del pasillo cuando finalmente lo vi, con la espalda hacia