PUNTO DE VISTA DE EMILIO
Ya no podía seguir fingiendo que miraba la pantalla. Mis ojos no dejaban de volver hacia ella y sentía un extraño calor en el pecho.
No me importaba la película, ni la sala vacía, ni la proyección, ni el hecho de que hubiera despejado todo el lugar para ella sin pestañear. Parecía… radiante. Mejor que hace unos minutos. No me había gustado cómo sonaba su publicación. Y me gustó aún menos que me afectara. Entrar en aquella sala solo había empeorado las cosas.
Fuera lo